Hola soy Matías, tengo 23 años, nací en la finca “Las Delicias”, en el departamento de San Marcos, donde aún mis padres trabajan, ganando lo necesario para sobrevivir, siempre hemos sido personas de escasos recursos, mi mamá no sabe leer ni escribir, mi papá solamente llego a estudiar hasta sexto primaria, mi mamá quería yo estudiara, por lo que con mucho esfuerzo me apoyo para poder estudiar la primaria en una escuelita que la misma finca tenía destinada para los hijos de los trabajadores, pero no cubrían los gastos de materiales educativos, por lo que fue complicado y con mucho trabajo mi mamá logró que pudiera tener lo que solicitaban y mi primer mochila, gracias a su dedicación logré terminar la primaria, ella no quería que yo me quedara solamente con ese diploma, para ella fue imposible apoyarme para poder seguir estudiando el nivel básico, por lo que decidí dejar a mi familia y probar suerte en la ciudad de Antigua Guatemala, donde se me hizo bastante difícil ubicarme y poder empezar a trabajar, pero con la bendición de Dios logré conseguir un trabajo de ayudante de albañil, con lo poco que ganaba debía pagar donde vivir y mi alimentación, no me quedaba tiempo ni dinero para estudiar, entonces deje el estudio por un par de años, y pensé que era mejor trabajar para poder sobrevivir, y no gastar dinero ni tiempo en estudiar, pero recordé que al venirme de San Marcos, le había prometido a mi madre que yo lograría que ella se sintiera orgullosa de mí, que estudiaría y conseguiría obtener una carrera para poder ayudar a mi mamá, por lo que retome mis estudios en la escuela de Ciencias Comerciales jornada nocturna, no fue nada fácil pero con mucho esfuerzo y gracias al apoyo que me brindo la Asociación Dejando Una Sonrisa termine mis estudios de nivel básico satisfactoriamente, yo creí que con eso era suficiente y tenía la idea de que todo sería mejor, ya que la carrera que yo quería estudiar era muy costosa y no la podía cubrir económicamente, lo que hizo que mis sueños se quedaran hasta ahí, pero gracias a los ánimos, al acompañamiento, y al apadrinamiento de la Asociación Dejando Una Sonrisa y de las personas que les apoyan y que confiaron en mí, logré terminar la carrera de BACHILLER INDUSTRIAL Y PERITO EN MECANICA AUTOMOTRIZ.
Agradezco de todo corazón la oportunidad que me fue brindada por parte de la Asociación Dejando Una Sonrisa, ya que gracias a ellos y a su apoyo hoy puedo tener acceso a un mejor empleo y poder ayudar a mis padres y familia a tener mejores condiciones de vida. Que Dios les bendiga y espero continúen con el trabajo que hacen y puedan apoyar a más niños, niñas y jóvenes a lograr sus sueños.